La noche del 13 de octubre, la Plaza Mayor del Cusco se convirtió en el epicentro de un ejercicio de prevención sin precedentes. A las 20:00 horas, las alarmas sonaron y miles de ciudadanos, junto a autoridades y equipos de primera respuesta, participaron en el III Simulacro Nacional Multipeligro, que simuló un sismo de magnitud 6.0 con epicentro en la falla Qoricocha y intensidades de grado VII en las provincias de Cusco y Calca. El objetivo: medir la capacidad de reacción de la población y las instituciones ante un evento sísmico real, en una región donde la amenaza es latente.
El ejercicio, que forma parte de la programación nacional de simulacros para el periodo 2025-2027, se desarrolló en el marco del Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres. Cusco, con cerca de 100 fallas geológicas identificadas, de las cuales Tambomachay, Qoricocha, Pachatusan y Yuncaipata son las más activas, enfrenta un riesgo sísmico significativo. La participación masiva en horario nocturno buscó evaluar la respuesta en un momento en que la mayoría de la población se encuentra en sus hogares, un escenario más complejo que un simulacro diurno.
¿Qué ocurrió exactamente durante el simulacro y por qué se eligió la noche?
El simulacro comenzó con la activación de alarmas en toda la ciudad. La hipótesis: un sismo de gran magnitud que dejaría daños estructurales, víctimas y servicios básicos interrumpidos. Inmediatamente, el Grupo de Trabajo para la Gestión del Riesgo de Desastres y la Plataforma de Defensa Civil del Gobierno Regional Cusco se reunieron en la sala de crisis, desde donde se coordinaron las acciones a través de ocho equipos especializados: evaluación de daños, búsqueda y rescate, primeros auxilios, logística, asistencia humanitaria, movilización de recursos, salud y saneamiento, y comunicaciones.
La elección del horario nocturno no fue casual. Según explicaron los organizadores, se buscó poner a prueba la capacidad de respuesta en un contexto de baja visibilidad y con la población dispersa en sus viviendas, lo que representa un desafío adicional para los equipos de emergencia. Además, permitió evaluar la efectividad de los protocolos de evacuación y la coordinación interinstitucional en condiciones más realistas.
Las fallas geológicas que mantienen en alerta a la región
El Cusco se asienta sobre un sistema de fallas activas que han generado sismos destructivos en el pasado. La falla Qoricocha, elegida como epicentro del simulacro, es una de las más monitoreadas por el Instituto Geofísico del Perú (IGP). Un sismo de magnitud 6.0 con epicentro en esa falla y a una profundidad somera podría causar daños severos en infraestructuras vulnerables, especialmente en viviendas de adobe y construcciones informales. Las intensidades de grado VII en la escala de Mercalli modificada implicarían daños moderados en edificaciones sólidas y considerables en estructuras débiles.
Impacto en el ciudadano: ¿cómo afecta esta medida el día a día?
Más allá del ejercicio, el simulacro deja lecciones concretas para la población. La principal: la preparación no es un gasto, sino una inversión que salva vidas. En una región donde el turismo y la economía dependen en gran medida de la infraestructura urbana, un sismo de gran magnitud podría paralizar actividades y generar pérdidas millonarias. Por ello, las autoridades insisten en la necesidad de que cada familia cuente con un plan de emergencia y una mochila de emergencia.
Efectos en la economía familiar y el bolsillo
Aunque el simulacro no tiene un costo directo para los ciudadanos, sí evidencia la importancia de destinar recursos a la prevención. Una mochila de emergencia básica, con agua, alimentos no perecederos, linterna, radio a pilas, botiquín y documentos importantes, puede costar entre 150 y 300 soles. Para muchas familias, este gasto puede ser significativo, pero las autoridades recuerdan que es una inversión mínima comparada con las pérdidas que ocasionaría un desastre. Además, el Gobierno Regional ha anunciado que se distribuirán kits de emergencia en zonas vulnerables, aunque aún no se ha precisado el cronograma.
Trámites, plazos y procedimientos prácticos
Para quienes deseen involucrarse en la gestión del riesgo, el Gobierno Regional Cusco ha habilitado la plataforma virtual ‘Cusco Preparado’ (www.cusco.gob.pe/preparado), donde se puede consultar el mapa de riesgos, descargar planes de evacuación y acceder a capacitaciones gratuitas. Asimismo, las municipalidades distritales están empadronando a las familias interesadas en participar en los próximos simulacros, que se realizarán en noviembre y diciembre. El requisito es presentar el DNI y llenar una ficha con la ubicación de la vivienda.
Servicios esenciales y vida cotidiana
Durante el simulacro, se evaluó la respuesta de servicios como agua, electricidad y comunicaciones. La empresa Sedacusco simuló la rotura de una tubería matriz, mientras que Electro Sur Este reportó la caída de postes en zonas críticas. Los equipos de salud, liderados por la Dirección Regional de Salud (Diresa), atendieron a 45 heridos simulados, incluyendo fracturas y contusiones. La Policía Nacional y la Quinta Brigada de Montaña aseguraron el orden y rescataron a personas atrapadas en estructuras colapsadas. Estos ejercicios permiten identificar cuellos de botella y mejorar los tiempos de respuesta.
Repercusiones y voces oficiales
“Cusco se encuentra en una zona de alta vulnerabilidad sísmica, lo cual representa un riesgo significativo para la ciudad y sus habitantes. Por eso, es importante estar preparados para responder de manera adecuada ante un eventual sismo”, advirtió el gobernador regional, Werner Salcedo Álvarez, quien encabezó el evento y dispuso el traslado de maquinaria pesada para restablecer servicios públicos y la distribución de ayuda humanitaria.
Las palabras del gobernador reflejan la preocupación de las autoridades, pero también la necesidad de acciones concretas. Si bien el simulacro demostró una buena coordinación, expertos en gestión del riesgo señalan que aún falta fortalecer la cultura de prevención en la población. La participación ciudadana fue alta, pero muchos vecinos reconocieron no tener un plan familiar de emergencia. El reto para las autoridades es mantener el interés y convertir estos ejercicios en una práctica cotidiana.
Panorama a futuro: próximos pasos e implementación
El III Simulacro Nacional Multipeligro no es un hecho aislado. Forma parte de una estrategia nacional que busca reducir el impacto de los desastres. En las próximas semanas, el Gobierno Regional Cusco evaluará los resultados y elaborará un informe con recomendaciones para mejorar los protocolos. Se espera que en noviembre se realice un simulacro específico para sismos nocturnos en zonas rurales, donde la vulnerabilidad es mayor. Además, se intensificarán las campañas de capacitación en colegios y universidades.
Claves indispensables para el ciudadano:
- Una mochila de emergencia básica cuesta entre 150 y 300 soles y debe incluir agua, alimentos, linterna, radio y botiquín.
- Es indispensable contar con un plan familiar de emergencia y participar en los simulacros programados.
- El próximo simulacro nocturno se realizará en noviembre; las inscripciones están abiertas en las municipalidades distritales.
- La plataforma ‘Cusco Preparado’ (www.cusco.gob.pe/preparado) ofrece información sobre mapas de riesgo y capacitaciones gratuitas.
- Las fallas geológicas más activas son Tambomachay, Qoricocha, Pachatusan y Yuncaipata; un sismo de magnitud 6.0 podría causar daños severos.