El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) informó que, en julio de 2026, la producción de agua potable en Lima Metropolitana alcanzó 68 millones 44 mil metros cúbicos, lo que representa un incremento del 3,3% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este dato, proporcionado por el Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Lima (Sedapal), refleja una mejora en la capacidad de suministro para la capital peruana, aunque persisten desafíos hídricos en otras regiones del país.
El informe técnico Estadísticas Ambientales del INEI también revela una disminución en los caudales de los ríos Rímac y Mala, así como una reducción de las precipitaciones en la vertiente del Pacífico sur, lo que genera preocupación por el abastecimiento futuro. A pesar del crecimiento en la producción de agua potable, las condiciones climáticas adversas podrían afectar la disponibilidad del recurso en los próximos meses.
Análisis y Desarrollo Minucioso de los Hechos
Según los datos del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), el caudal del río Rímac totalizó 25,77 m3/s en julio de 2026, lo que representa una reducción del 2,1% en comparación con julio de 2025. Similar comportamiento registró el río Mala, con un caudal de 3,05 m3/s, inferior en 5,0% al año anterior, aunque un 82,6% por encima de su promedio histórico. En contraste, los ríos Chillón y Chancay-Huaral mostraron incrementos significativos: el primero aumentó un 36,0% respecto a julio de 2025 y un 16,6% frente a su promedio histórico, mientras que el segundo se elevó un 24,4% en comparación con su promedio histórico, sin variación anual.
En cuanto a las precipitaciones, el Senamhi reportó que en la estación Pillones (Arequipa) el promedio fue de 2,50 milímetros, un 37,5% menos que su promedio histórico (4,00 mm), pero un 177,8% más que en julio de 2025. En la estación Cabanaconde (Arequipa) no se registraron precipitaciones, lo que representa una disminución del 100,0% tanto frente al promedio histórico como al año anterior. Por el contrario, en la estación Bernales (Ica) las precipitaciones alcanzaron 0,50 milímetros, un aumento del 150,0% respecto al promedio histórico, aunque un 28,6% menos que en julio de 2025.
Declaraciones, Testimonios y Posturas Oficiales
El INEI destacó que estos resultados evidencian la necesidad de monitorear constantemente los recursos hídricos y de implementar medidas de adaptación ante los efectos del cambio climático. Las autoridades del Senamhi, por su parte, señalaron que las bajas temperaturas y la reducción de lluvias en la sierra sur podrían intensificar la presión sobre las fuentes de agua.
Expertos en gestión del agua han señalado que, si bien el incremento en la producción de agua potable es positivo, la disminución de caudales y precipitaciones en algunas cuencas podría generar desabastecimiento en el mediano plazo. Asimismo, las bajas temperaturas registradas en Tacna, Puno y Arequipa –con valores extremos como -19,4 °C en Chuapalca y -17,6 °C en Mazo Cruz– afectan a las poblaciones vulnerables y a la agricultura local.
El informe también detalla que, en julio de 2026, se registraron 276 emergencias a nivel nacional, un 36,6% menos que en el mismo mes de 2025. Estas emergencias dejaron 7 037 damnificados, 2 538 viviendas afectadas y 509 viviendas destruidas, así como 8 hectáreas de cultivo destruidas. Los departamentos más afectados fueron Junín (43 emergencias), Lima (29) y Cajamarca (25), según datos del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci).
Medidas Adoptadas, Desafíos y Panorama a Futuro
Ante este escenario, las autoridades han enfatizado la importancia de fortalecer las políticas de gestión hídrica y de prevención de desastres. El Senamhi continúa monitoreando las condiciones climáticas y emitiendo alertas tempranas, mientras que el Indeci coordina acciones de respuesta ante emergencias. Se espera que, en los próximos meses, se implementen proyectos de infraestructura para mejorar la captación y almacenamiento de agua, así como campañas de concientización sobre el uso eficiente del recurso.
El crecimiento en la producción de agua potable en Lima Metropolitana es una señal alentadora, pero no debe ocultar los desafíos que enfrentan otras regiones. La reducción de caudales y precipitaciones, junto con las bajas temperaturas, subraya la urgencia de adoptar medidas integrales para garantizar la seguridad hídrica y la resiliencia ante el cambio climático. El balance final de este informe del INEI es mixto: avances en la capital, pero vulnerabilidades persistentes en el sur andino.
Puntos clave de la noticia:
- Producción de agua potable en Lima Metropolitana creció 3,3% en julio de 2026, alcanzando 68 millones 44 mil m3.
- Caudal del río Rímac disminuyó 2,1% y el río Mala 5,0% en comparación con julio de 2025.
- Precipitaciones en la estación Pillones cayeron 37,5% frente a su promedio histórico.
- Se registraron 276 emergencias a nivel nacional, un 36,6% menos que en 2025.
- Bajas temperaturas extremas en Tacna, Puno y Arequipa, con -19,4 °C en Chuapalca.