La menopausia, ese proceso fisiológico que marca el cese definitivo de la menstruación, suele presentarse entre los 45 y 55 años, con una edad promedio en el Perú de 47 años. Lejos de ser una enfermedad, es una etapa inevitable que atraviesan todas las mujeres y que, con la atención médica adecuada, permite mantener una vida plena y saludable. Así lo subrayó el doctor José Alberto Rojas Jaimes, jefe del Departamento de Ginecología y Obstetricia del Hospital Nacional Arzobispo Loayza y past presidente de la Sociedad Peruana de Climaterio y Menopausia, quien alertó sobre la necesidad de derribar mitos y promover un acompañamiento médico continuo.
El especialista precisó que antes de la última menstruación muchas mujeres ya experimentan síntomas de la perimenopausia, una fase en la que los ovarios reducen progresivamente su producción hormonal. Los síntomas más frecuentes incluyen alteraciones del ciclo menstrual, bochornos, sudoración, calores y palpitaciones. Estas manifestaciones pueden intensificarse durante la noche, generando insomnio que deriva en irritabilidad, cambios de ánimo y dificultades para concentrarse. En casos más severos, advirtió, pueden aparecer cuadros de ansiedad o depresión que afectan las relaciones familiares y laborales.
El impacto silencioso en la salud ósea y cardiovascular
El déficit hormonal propio de esta etapa no solo altera el bienestar emocional, sino que también compromete la salud ósea y cardiovascular. Según explicó Rojas, la disminución de estrógenos puede derivar en osteoporosis y enfermedades del corazón si no se toman medidas preventivas oportunas. Pasados uno o dos años desde la menopausia, puede presentarse el síndrome urogenital, que genera atrofia vaginal, síntomas urinarios y dolor durante las relaciones sexuales, deteriorando la vida de pareja. El médico fue enfático al advertir que todo sangrado que ocurra tras 12 meses sin menstruación debe ser evaluado de inmediato, ya que requiere un manejo diferente al habitual.
Diagnóstico personalizado y seguimiento anual
Sobre el diagnóstico, el galeno señaló que es fundamental una evaluación detallada para identificar la etapa en que se encuentra la paciente, sin necesidad de exámenes de laboratorio en la mayoría de los casos. Recomendó que toda mujer acuda al ginecólogo al menos una vez al año durante su vida reproductiva y con mayor frecuencia al acercarse a esta etapa, dado que no existe un perfil único: la intensidad de los síntomas varía en cada paciente, incluso entre hermanas. “Dos hermanas pueden experimentar cuadros totalmente distintos, uno severo y otro leve, por lo que el manejo es individualizado”, finalizó.
Impacto en el Ciudadano: ¿Cómo altera esta etapa el día a día?
Efectos en la economía familiar y el bolsillo
La menopausia no solo tiene implicancias físicas y emocionales, sino también económicas. Los tratamientos para los síntomas vasomotores, la terapia de reemplazo hormonal —cuando está indicada— y los suplementos de calcio y vitamina D pueden representar un gasto mensual significativo para las familias peruanas. Además, las complicaciones asociadas, como fracturas por osteoporosis o enfermedades cardiovasculares, pueden generar costos catastróficos en salud. El doctor Rojas insistió en que la prevención es la herramienta más costo-efectiva: abandonar el tabaco y el alcohol, adoptar una dieta balanceada rica en calcio y realizar ejercicio regular son medidas que reducen el riesgo de complicaciones y, por ende, el gasto en tratamientos correctivos.
Trámites, plazos y procedimientos prácticos
Para acceder a una atención especializada, las mujeres pueden acudir al servicio de ginecología del Hospital Nacional Arzobispo Loayza, que atiende a pacientes en todas las etapas de la vida, con énfasis en el climaterio. La atención se brinda por consulta externa y no requiere derivación para un primer chequeo, aunque es recomendable llevar el historial médico previo. El hospital cuenta con consultorios de ginecología y obstetricia, y los horarios de atención se pueden consultar en la plataforma oficial del Ministerio de Salud (Minsa) o llamando a la central telefónica. No existe una fecha límite para la evaluación, pero los especialistas recomiendan no postergar la cita anual, especialmente a partir de los 45 años.
Servicios esenciales y vida cotidiana
Más allá de la consulta médica, la menopausia puede alterar la rutina diaria. El insomnio y la irritabilidad pueden afectar el desempeño laboral y las relaciones personales. Los bochornos súbitos obligan a muchas mujeres a adaptar su vestimenta y entorno. En el ámbito familiar, la disminución del deseo sexual o el dolor durante las relaciones puede tensionar la vida de pareja. Por ello, el especialista recomienda informarse, hablar abiertamente con la familia y buscar apoyo profesional. El ejercicio regular, especialmente caminatas rápidas de 15 a 20 minutos al menos tres veces por semana, complementado con ejercicios funcionales para preservar la musculatura, se convierte en un aliado accesible y de bajo costo.
Repercusiones y voces oficiales
“Esta etapa es un proceso fisiológico inevitable que atraviesan todas las mujeres y que no debe confundirse con una enfermedad. La atención médica oportuna permite que las pacientes mantengan una vida plena y saludable durante este periodo”, subrayó el doctor José Alberto Rojas Jaimes, jefe del Departamento de Ginecología y Obstetricia del Hospital Nacional Arzobispo Loayza.
Las declaraciones del especialista contrastan con la escasa conciencia pública sobre el climaterio. Aunque el Minsa ha incorporado la atención de la menopausia en sus guías clínicas, la demanda de servicios especializados aún es baja debido a mitos y temores. El Hospital Loayza, como referente nacional, busca posicionar el tema en la agenda sanitaria y promover que más mujeres acudan sin temor al ginecólogo. La Sociedad Peruana de Climaterio y Menopausia respalda estas recomendaciones y enfatiza la necesidad de formación continua para los profesionales de salud.
Próximos pasos y escenario futuro
En las próximas semanas, el Departamento de Ginecología del Hospital Loayza tiene previsto reforzar sus campañas de información sobre menopausia, con charlas educativas y material informativo en sus instalaciones. Asimismo, se espera que el Minsa actualice sus protocolos de atención para incluir un enfoque integral que contemple la salud mental y cardiovascular. El balance es claro: más de un tercio de la vida femenina transcurre en la posmenopausia, y con el acompañamiento médico adecuado es posible vivirla con plena salud y calidad de vida. La invitación está hecha: acudir sin temor y con regularidad al servicio de ginecología.
Claves indispensables para el ciudadano:
- La menopausia se presenta en promedio a los 47 años en el Perú, pero los síntomas pueden comenzar antes, en la perimenopausia.
- Se recomienda una consulta ginecológica anual, con mayor frecuencia a partir de los 45 años, sin necesidad de exámenes de laboratorio en la mayoría de los casos.
- Todo sangrado después de 12 meses sin menstruación debe ser evaluado de inmediato por un especialista.
- Medidas preventivas: dejar el tabaco y el alcohol, dieta rica en calcio y ejercicio regular (caminatas rápidas de 15 a 20 minutos, tres veces por semana).
- El Hospital Nacional Arzobispo Loayza ofrece atención especializada en climaterio; informes en la plataforma oficial del Minsa o en la central telefónica del hospital.