Lima, 17 de octubre de 2026.- El aroma del turrón ya inunda las calles y hogares peruanos con la llegada del Mes Morado. Sin embargo, detrás de su dulzura se esconde una mezcla poderosa de azúcar, sodio y grasa saturada que obliga a preguntarse: ¿puedo comerlo si tengo una enfermedad crónica? El Lic. Jorge Salinas, nutricionista del servicio de Endocrinología del Hospital Loayza, responde con claridad: el problema no es el alimento en sí, sino la cantidad y la frecuencia con que se consume. En el marco del Día Mundial de la Alimentación, el especialista ofreció una guía detallada para que la población disfrute de este postre tradicional sin poner en riesgo su salud.
Las cifras son contundentes. Según el Ministerio de Salud, en el Perú más de 4 millones de personas viven con diabetes y cerca del 30% de adultos presenta hipertensión arterial. Ante este panorama, el consumo indiscriminado de turrón durante las festividades de octubre se convierte en un factor de riesgo adicional. Por ello, el Hospital Loayza, a través de su servicio de Endocrinología, viene impulsando una campaña de educación alimentaria que busca moderar el consumo de dulces típicos sin demonizarlos, promoviendo una alimentación equilibrada y supervisada.
¿Cuál es la porción segura y quiénes deben evitarla por completo?
El Lic. Salinas precisó que las personas sanas o con prediabetes —condición que no es una enfermedad en sí, sino un factor de riesgo para desarrollar diabetes— pueden consumir una porción moderada de 30 a 40 gramos de turrón, equivalente a la mitad de la palma de la mano o a una cajita de fósforos, de forma ocasional, máximo una o dos veces por semana. En el caso de pacientes con diabetes controlada, el consumo de una cantidad pequeña solo debe considerarse bajo evaluación y autorización previa del médico tratante. Por el contrario, en pacientes con diabetes descompensada, sobrepeso u obesidad no controlada, el turrón debe evitarse por completo, ya que la combinación de azúcares y grasas saturadas puede disparar el colesterol, la presión arterial y generar picos de hiperglucemia.
El turrón artesanal o de fruta no es una alternativa libre de riesgo
Muchas personas creen que el turrón artesanal o el de fruta son más saludables, pero el especialista advirtió que contienen sacarosa, glucosa y fructosa en proporciones similares a los turrones convencionales. Por ello, instó a leer las etiquetas y no dejarse engañar por denominaciones que sugieren falsamente un menor impacto en la salud. La clave está en la cantidad y en el contexto de la alimentación: no es lo mismo comer turrón con el estómago vacío que hacerlo como postre después de un almuerzo rico en verduras, fibra y proteínas, ya que estos nutrientes actúan como un escudo protector que frena la absorción rápida del azúcar.
Impacto en el Ciudadano: ¿Cómo altera esta medida el día a día?
Efectos en la economía familiar y el bolsillo
Un turrón tradicional de 100 gramos cuesta entre 3 y 8 soles en los mercados y bodegas, pero su consumo excesivo puede tener un costo mucho mayor: una crisis de hiperglucemia o una complicación cardiovascular puede derivar en una consulta de emergencia que supera los 200 soles, sin contar los gastos en medicamentos. Para las familias con pacientes crónicos, la recomendación de moderar la porción no solo protege la salud, sino también la economía del hogar. Además, el especialista sugirió optar por porciones individuales o compartir una unidad entre varios miembros, lo que reduce el gasto y el riesgo.
Trámites, plazos y procedimientos prácticos
No se requiere ningún trámite para acceder a esta información, pero el Hospital Loayza ofrece consultas nutricionales gratuitas en su servicio de Endocrinología para pacientes con diabetes, hipertensión o riesgo cardiovascular. Las citas se pueden solicitar llamando al (01) 328-1400 o acudiendo a la sede ubicada en la avenida Alfonso Ugarte 848, Cercado de Lima. El horario de atención es de lunes a viernes de 7:00 a.m. a 1:00 p.m. Asimismo, el Ministerio de Salud dispone de la línea gratuita 113, opción 4, para orientación nutricional, y de la plataforma web www.minsa.gob.pe para descargar guías alimentarias actualizadas.
Servicios esenciales y vida cotidiana
Durante el Mes Morado, las panaderías y confiterías incrementan la venta de turrón hasta en un 300%, según la Asociación de Panaderos del Perú. Para quienes tienen enfermedades crónicas, esto significa un entorno lleno de tentaciones y presión social. El especialista recomienda no asistir a reuniones con el estómago vacío, llevar una porción propia de frutos secos o frutas para picar, y priorizar el consumo de infusiones sin azúcar en lugar de bebidas gaseosas. Además, mantener la rutina de ejercicios —al menos 60 minutos diarios— ayuda a compensar cualquier exceso y a controlar los niveles de glucosa.
Declaraciones y Posturas de las Autoridades
“El turrón no es el enemigo. El problema es la cantidad y la frecuencia. Una persona sana puede disfrutarlo con moderación, pero un paciente con diabetes descompensada debe evitarlo por completo. La clave está en la educación alimentaria y en el control médico periódico”, advirtió el Lic. Jorge Salinas, nutricionista del servicio de Endocrinología del Hospital Loayza.
Las declaraciones del especialista coinciden con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, que insta a reducir el consumo de azúcares libres a menos del 10% de la ingesta calórica total. En el Perú, los octógonos de advertencia “Alto en azúcar”, “Alto en grasas saturadas” y “Alto en sodio” que lucen los turrones envasados son una herramienta clave para que el consumidor tome decisiones informadas. Sin embargo, el turrón artesanal, que se vende sin etiquetado, carece de esta información, por lo que el llamado es a la conciencia y a la consulta con el nutricionista.
Panorama a Futuro: Próximos pasos e implementación
El Hospital Loayza planea intensificar las charlas educativas en colegios y centros de salud durante las próximas semanas, con el objetivo de llegar a las familias antes de que finalice el Mes Morado. Asimismo, el Ministerio de Salud anunció que en noviembre se publicará una guía actualizada sobre el consumo de dulces tradicionales en fiestas patrias y religiosas, que incluirá recomendaciones específicas para pacientes con enfermedades no transmisibles. El balance es claro: se puede celebrar sin culpa, pero con información y moderación.
Claves indispensables para el ciudadano:
- Porción segura: 30 a 40 gramos (media palma de la mano) máximo 1 o 2 veces por semana para personas sanas o con prediabetes.
- Pacientes con diabetes descompensada, obesidad o hipertensión no controlada deben evitar el turrón por completo.
- Comerlo como postre después del almuerzo, nunca con el estómago vacío, para evitar picos de glucosa.
- Consultar al nutricionista del Hospital Loayza llamando al (01) 328-1400 o a la línea gratuita 113 del Minsa.
- Leer los octógonos de advertencia y preferir porciones individuales para no excederse.