Un dolor de cabeza persistente después de tomar un antibiótico, una erupción cutánea tras una vacuna o el fallo inesperado de un marcapasos. Estos episodios, que a menudo pasan desapercibidos, pueden ser la antesala de complicaciones graves. Por eso, la Dirección de Redes Integradas de Salud (DIRIS) Lima Este llevó a cabo durante septiembre de 2026 la VIII Campaña Nacional de Farmacovigilancia y Tecnovigilancia, una iniciativa que busca que tanto pacientes como personal sanitario notifiquen cualquier reacción adversa a medicamentos o incidentes con dispositivos médicos. Bajo el lema ‘Reportar puede salvar vidas’, la campaña recorrió hospitales, clínicas, universidades y ferias informativas en diversos distritos de Lima Este, con el objetivo de fortalecer la seguridad del paciente y prevenir riesgos evitables.
La farmacovigilancia no es nueva. Desde hace décadas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda a los países establecer sistemas robustos para detectar efectos no deseados de los fármacos una vez comercializados. En el Perú, la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) del Ministerio de Salud (Minsa) lidera esta tarea, y la DIRIS Lima Este se sumó activamente a través de su Equipo de Trabajo de Uso Racional de Medicamentos y Farmacovigilancia. Según datos del Minsa, en los últimos años se ha incrementado el reporte de sospechas de reacciones adversas, pero aún se estima que menos del 10% de los eventos reales se notifican, lo que deja un subregistro preocupante. La campaña de 2026 buscó revertir esa tendencia con capacitaciones, charlas, pasacalles y hasta videos en TikTok, adaptándose a los canales que hoy consume la población.
¿Qué son la farmacovigilancia y la tecnovigilancia y por qué importan?
La farmacovigilancia se ocupa de detectar, evaluar y prevenir las reacciones adversas que producen los medicamentos. No se limita a los errores de prescripción, sino a cualquier efecto nocivo e involuntario que aparezca tras el uso correcto del fármaco. La tecnovigilancia, por su parte, vigila los incidentes adversos relacionados con dispositivos médicos: desde una prótesis de cadera que se afloja hasta un glucómetro que da lecturas erróneas. Ambos sistemas dependen de la notificación oportuna. Cuando un profesional de la salud o un paciente reporta un evento, los expertos analizan si se trata de un problema aislado o de una señal que podría afectar a miles de personas. Así se han retirado del mercado medicamentos peligrosos o se han corregido instrucciones de uso de equipos médicos. En el Perú, la Digemid centraliza estos reportes y emite alertas sanitarias cuando es necesario.
El rol de los químicos farmacéuticos y los establecimientos de salud
La campaña de la DIRIS Lima Este convocó a una amplia red de instituciones: hospitales como Hermilio Valdizán, José Agurto Tello de Chosica, Lima Este-Vitarte, Huaycán y Nacional Hipólito Unanue; clínicas como Montefiori, San Felipe, Madre Zoraida, María del Socorro, Medicentro San Marcos, La Familia y Oncovida; boticas públicas FARMAMINSA en El Agustino, Ate, La Molina y Chosica; universidades como San Martín de Porres, César Vallejo, Villarreal, La Cantuta y de Ciencias y Artes de América Latina; y decenas de centros de salud y puestos de salud en toda la jurisdicción. En total, más de 50 establecimientos participaron en actividades que incluyeron ferias, entrevistas y producción de contenidos digitales. El liderazgo del Dr. Norberto Yamunaqué Asanza, director de la DIRIS Lima Este, fue clave para articular a los equipos. Los químicos farmacéuticos de los establecimientos públicos y privados recibieron reconocimiento por su labor, pues son ellos quienes suelen identificar y canalizar los reportes.
Impacto en el Ciudadano: ¿Cómo altera esta medida el día a día?
Efectos en la economía familiar y el bolsillo
Notificar una reacción adversa no tiene costo alguno para el paciente. Sin embargo, ignorarla puede salir caro. Una reacción no detectada puede derivar en hospitalizaciones, tratamientos adicionales o incapacidad laboral, gastos que recaen sobre la economía familiar. Según estimaciones del Minsa, una hospitalización por reacción adversa a medicamentos puede costar entre 500 y 2000 soles, dependiendo de la gravedad. Además, si un dispositivo médico falla y causa daño, el paciente podría enfrentar gastos de reparación o reemplazo no cubiertos. La campaña busca que la población sepa que reportar es gratuito y que puede evitar complicaciones costosas. También se promueve el uso racional de medicamentos, lo que reduce el gasto innecesario en fármacos no indicados.
Trámites, plazos y procedimientos prácticos
Para reportar una sospecha de reacción adversa a un medicamento o un incidente con un dispositivo médico, el ciudadano puede acudir al establecimiento de salud más cercano y solicitar el formato de notificación. También puede hacerlo en línea a través del portal de la Digemid (www.digemid.minsa.gob.pe), donde encontrará el enlace al sistema de reporte. No se exige ser profesional de la salud; cualquier persona puede notificar. Los datos requeridos son: nombre del medicamento o dispositivo, descripción del evento, fecha de inicio de síntomas y datos de contacto. La Digemid evalúa cada reporte y, de ser necesario, emite alertas. No hay una fecha límite para reportar, pero mientras más rápido se notifique, más efectiva será la respuesta. La campaña de 2026 se desarrolló en septiembre, pero las acciones de vigilancia son permanentes.
Servicios esenciales y vida cotidiana
La farmacovigilancia y la tecnovigilancia impactan directamente en la seguridad de los tratamientos que recibimos a diario. Un medicamento para la presión arterial que causa mareos, una insulina que no baja la glucosa como debería o un marcapasos que se desprograma son situaciones que pueden poner en riesgo la vida. Al reportar, el paciente contribuye a que otros no sufran lo mismo. Además, la campaña incluyó actividades en colegios y universidades, formando a futuros profesionales en la cultura del reporte. Esto se traduce en atenciones más seguras en hospitales y clínicas de Lima Este, que atienden a millones de personas.
Declaraciones y Posturas de las Autoridades
“La notificación de reacciones adversas e incidentes con dispositivos médicos es una responsabilidad compartida. No se trata de culpar a nadie, sino de aprender y prevenir. Cada reporte es una oportunidad para salvar vidas”, remarcó el Dr. Norberto Yamunaqué Asanza, director de la DIRIS Lima Este, durante el lanzamiento de la campaña.
Las autoridades sanitarias insisten en que el subregistro sigue siendo el principal obstáculo. Muchos profesionales temen que notificar afecte su reputación, y los pacientes desconocen que pueden hacerlo. La Digemid ha reiterado que el sistema es confidencial y que su objetivo es mejorar la seguridad, no sancionar. La campaña de la DIRIS Lima Este incluyó capacitaciones para derribar esos miedos. Además, se destacó el papel de los químicos farmacéuticos como actores clave en la identificación de eventos adversos. En un contexto donde la automedicación y el uso de dispositivos sin control adecuado van en aumento, estas acciones cobran mayor relevancia.
Panorama a Futuro: Próximos pasos e implementación
Tras el cierre de la campaña en septiembre de 2026, la DIRIS Lima Este continuará con actividades de vigilancia y sensibilización durante todo el año. Se espera que los establecimientos participantes mantengan activos sus comités de farmacovigilancia y que los reportes sigan fluyendo. La Digemid, por su parte, planea fortalecer la plataforma virtual de notificación y ampliar la difusión de alertas sanitarias. El reto es que la cultura del reporte se instale en la ciudadanía y en los profesionales. Como señalan los expertos, un sistema de salud seguro no es el que no comete errores, sino el que los detecta y aprende de ellos. La experiencia de Lima Este puede servir de modelo para otras regiones del país.
Claves indispensables para el ciudadano:
- Reportar una reacción adversa o incidente con dispositivo médico es gratuito y puede evitar hospitalizaciones de hasta 2000 soles.
- No se necesita ser profesional de la salud; cualquier persona puede notificar en el establecimiento más cercano o en línea.
- Los reportes son confidenciales y se pueden hacer en cualquier momento; no hay fecha límite.
- La Digemid evalúa cada caso y emite alertas sanitarias si detecta riesgos para la población.
- Más de 50 establecimientos de Lima Este participaron en la campaña 2026, incluyendo hospitales, clínicas y universidades.