El Ministerio de Defensa, a través del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), puso a prueba este martes la capacidad de respuesta del Estado peruano frente a un escenario de desastre de gran magnitud asociado al fenómeno El Niño. Se trató de una simulación de Nivel 5, el máximo en la escala de emergencias, que supone una situación que supera la capacidad nacional de respuesta y requiere asistencia humanitaria internacional. El ejercicio, realizado por primera vez en el país, se llevó a cabo desde el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) y reunió a representantes de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), ministerios, el Gobierno Regional del Callao, la Red Humanitaria Nacional, el sector privado y entidades como SUNAT, CORPAC, Migraciones, DIGESA, DIGEMID, CDC Perú y SENASA.
La simulación buscó evaluar los procedimientos para recibir ayuda extranjera, identificar necesidades, evaluar ofrecimientos, ingresar suministros y trasladarlos de manera segura a las zonas afectadas. También se examinó el intercambio de información entre las instituciones, los protocolos de seguridad y la capacidad de movilización de recursos. Según informó el Indeci, el ejercicio permitió identificar brechas y fortalecer la coordinación institucional, de cara a la temporada de lluvias intensas que se avecina y que, de acuerdo con los pronósticos del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), podría generar inundaciones y deslizamientos en varias regiones del país.
¿Qué implica un escenario de Nivel 5 y por qué se ensaya ahora?
La escala de emergencias del Indeci clasifica los desastres en cinco niveles. El Nivel 5 corresponde a una situación catastrófica en la que los recursos nacionales resultan insuficientes y se hace imprescindible la cooperación internacional. Hasta ahora, el Perú nunca había realizado un simulacro de esta naturaleza, pese a que el fenómeno El Niño de 2017 dejó 162 fallecidos, más de 290 mil damnificados y pérdidas económicas superiores a los 3,100 millones de dólares, según cifras del Centro de Estudios para el Desarrollo y la Defensa (Cedep).
El ejercicio se desarrolló en un contexto de creciente preocupación por los efectos del cambio climático y la recurrencia de eventos extremos. La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) mantiene un estado de alerta y ha advertido que existe una probabilidad superior al 60% de que se desarrolle un evento de magnitud moderada a fuerte hacia finales de este año. Ante ese panorama, la simulación buscó medir la capacidad de reacción del Estado y de las instituciones humanitarias.
El rol de las Fuerzas Armadas y los recursos desplegados
El sector Defensa informó que cuenta con 22 batallones de ingeniería, 500 unidades de maquinaria de línea amarilla y cinco buques multipropósito de la Marina de Guerra del Perú. Estas naves están equipadas para transportar carga, camas hospitalarias, quirófanos y plantas desalinizadoras, lo que las convierte en un activo clave para la asistencia humanitaria en zonas costeras o de difícil acceso. Durante la simulación, se evaluó la capacidad de movilización de estos recursos hacia los puntos de atención, así como los protocolos de seguridad para el ingreso de suministros desde el extranjero.
Impacto en el Ciudadano: ¿Cómo altera esta medida el día a día?
Efectos en la economía familiar y el bolsillo
La preparación ante un desastre de gran magnitud tiene un impacto directo en la economía de las familias, especialmente en las zonas vulnerables. Un evento como El Niño puede destruir viviendas, cosechas e infraestructura vial, lo que se traduce en pérdidas de empleo, aumento de precios de alimentos y gastos imprevistos en salud y reconstrucción. La simulación no implica un costo inmediato para los ciudadanos, pero sí busca reducir el impacto económico futuro. Según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), por cada sol invertido en prevención se ahorran hasta siete soles en respuesta y reconstrucción. Además, el Indeci ha recomendado a la población revisar sus planes de emergencia familiares y asegurar sus viviendas, acciones que pueden generar gastos menores pero que evitan pérdidas mayores.
Trámites, plazos y procedimientos prácticos
Aunque la simulación no establece trámites obligatorios para la ciudadanía, las autoridades han habilitado canales de información y alerta. El Indeci recomienda a los ciudadanos mantenerse informados a través de los canales oficiales como el portal web (www.indeci.gob.pe), la línea telefónica 115 (opción 1) y las redes sociales de la entidad. Asimismo, se sugiere participar en los simulacros nacionales programados; el próximo se realizará el 15 de noviembre y estará enfocado en sismos y tsunamis, pero incluirá módulos sobre inundaciones. Para quienes viven en zonas de riesgo, se recomienda acudir a las oficinas de Defensa Civil de sus municipalidades para actualizar sus planes de evacuación y conocer las rutas de escape.
Servicios esenciales y vida cotidiana
La simulación también evaluó la continuidad de servicios esenciales como el transporte, la salud y la seguridad. En un escenario real, las inundaciones pueden interrumpir el suministro de agua potable, electricidad y telecomunicaciones, así como bloquear carreteras y afectar el funcionamiento de hospitales y colegios. El ejercicio permitió identificar la necesidad de coordinar con empresas privadas y entidades como CORPAC (para el control del espacio aéreo) y Migraciones (para el ingreso de ayuda humanitaria). Para el ciudadano común, esto significa que, ante una emergencia, las autoridades podrían restringir el tránsito en ciertas vías, habilitar albergues temporales y racionar servicios básicos. La preparación busca que estas medidas se implementen de manera ordenada y con la menor afectación posible.
Declaraciones y Posturas de las Autoridades
«Este ejercicio nos permite medir nuestra capacidad de respuesta y corregir errores antes de que ocurra una emergencia real. La coordinación entre todas las instituciones es fundamental para proteger la vida y la seguridad de la población», remarcó un alto funcionario del Indeci durante la simulación.
El Ministerio de Defensa, a través del Indeci, destacó que este tipo de ejercicios fortalece la confianza en el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Sinagerd). Sin embargo, especialistas consultados advirtieron que aún persisten brechas en la comunicación entre los niveles de gobierno y en la capacidad logística para llegar a zonas rurales y alejadas. La Red Humanitaria Nacional, que agrupa a organismos internacionales y ONG, celebró la iniciativa pero señaló la necesidad de institucionalizar estos simulacros y asignar presupuesto permanente para la preparación.
Panorama a Futuro: Próximos pasos e implementación
Tras esta primera experiencia, el Indeci anunció que se realizarán simulacros similares de manera periódica, con énfasis en diferentes tipos de emergencia. Para las próximas semanas, se espera la publicación de un informe con las brechas identificadas y las recomendaciones para mejorar la coordinación. Asimismo, se prevé que el Gobierno destine recursos adicionales a la prevención y que se actualicen los protocolos de asistencia humanitaria. El objetivo es que, cuando El Niño se manifieste con fuerza, el país esté mejor preparado para responder y proteger a los más vulnerables.
Claves indispensables para el ciudadano:
- El Indeci recomienda tener a mano una mochila de emergencia con agua, alimentos no perecederos, linterna, radio y documentos importantes.
- Infórmese sobre las rutas de evacuación y los puntos de encuentro en su distrito a través de la municipalidad o la oficina de Defensa Civil.
- El próximo simulacro nacional será el 15 de noviembre; participe y practique su plan de emergencia familiar.
- Ante cualquier emergencia, llame al 115 (Indeci) o al 116 (Bomberos). Manténgase atento a los avisos oficiales.
- Las autoridades han habilitado el portal www.indeci.gob.pe y las redes sociales @indeciperu para consultas y alertas.