El Ministerio de Salud (Minsa) declaró en alerta amarilla a todos los establecimientos de salud del país para fortalecer su preparación frente a los efectos del Fenómeno El Niño, un escenario climático que combina lluvias intensas y déficit de agua, con riesgos para la salud de la población y la operatividad de los servicios asistenciales. La disposición, establecida mediante la Resolución Ministerial N.°921-2026/MINSA, publicada en el diario oficial El Peruano, estará vigente desde el 6 de octubre de 2026 hasta el 30 de junio de 2027 y reemplaza la alerta anterior que solo contemplaba las precipitaciones.
La decisión del Minsa responde a un contexto climático complejo. Según el sustento técnico de la Dirección General de Gestión del Riesgo de Desastres y Defensa Nacional en Salud (Digerd), las precipitaciones intensas y el déficit hídrico representan un escenario de riesgo concurrente que amenaza tanto la salud de las personas como el funcionamiento de los establecimientos. La alerta amarilla implica que las dependencias de salud deben realizar acciones de preparación ante la alta probabilidad de eventos adversos, para estar en condiciones de ejecutar tareas de protección y auxilio cuando sea necesario. La resolución precisa que la declaratoria no suspende ni posterga las atenciones programadas mientras no se materialicen los eventos, por lo que los servicios asistenciales mantienen su funcionamiento ordinario.
¿Qué implica exactamente la alerta amarilla en los hospitales y centros de salud?
La alerta amarilla es un estado de preparación que obliga a los establecimientos de salud a implementar medidas anticipadas. Esto incluye la revisión de planes de contingencia, la verificación de suministros médicos y de emergencia, la identificación de zonas seguras y la coordinación con autoridades locales. La Digerd, a través de las direcciones de redes integradas de salud, direcciones regionales de salud y gerencias regionales, tendrá a su cargo la difusión, supervisión y evaluación de la aplicación de la medida. El objetivo es garantizar que los servicios de salud puedan responder de manera eficaz ante posibles emergencias derivadas de inundaciones, deslizamientos o sequías, que suelen afectar la infraestructura sanitaria y la salud pública.
Un escenario de riesgo concurrente: lluvias extremas y falta de agua
El Fenómeno El Niño no solo trae lluvias torrenciales; también puede provocar sequías en algunas regiones. Esta dualidad representa un desafío para el sector salud, pues mientras algunas zonas enfrentan inundaciones que dañan hospitales y vías de acceso, otras sufren escasez de agua potable, lo que incrementa el riesgo de enfermedades diarreicas y dermatológicas. La Digerd advirtió que este escenario concurrente amenaza la operatividad de los establecimientos y la salud de las personas, por lo que la preparación debe ser integral.
Impacto en el Ciudadano: ¿Cómo altera esta medida el día a día?
Efectos en la economía familiar y el bolsillo
La declaratoria de alerta amarilla no implica un gasto directo para los ciudadanos, pero sí busca evitar costos mayores. Ante un evento climático extremo, la falta de preparación puede derivar en gastos de emergencia, pérdida de ingresos por días no trabajados y gastos médicos imprevistos. La medida preventiva del Minsa apunta a reducir estos impactos, asegurando que los servicios de salud sigan operativos y que la población reciba atención oportuna. Además, al mantenerse las atenciones programadas, los pacientes no tendrán que reprogramar citas ni tratamientos, lo que evita gastos adicionales en transporte y tiempo.
Trámites, plazos y procedimientos prácticos
Los ciudadanos no deben realizar ningún trámite para acogerse a esta alerta. Sin embargo, es importante que estén informados sobre las recomendaciones de las autoridades sanitarias. La alerta estará vigente hasta el 30 de junio de 2027, y durante ese periodo, los establecimientos de salud deberán mantener sus planes de contingencia actualizados. Para consultas o reportes de emergencias, la población puede comunicarse con la línea gratuita 113, opción 1, o acudir a la oficina de Defensa Nacional de su dirección regional de salud. Asimismo, se recomienda a las familias ubicadas en zonas de riesgo identificar rutas de evacuación y tener a mano un botiquín de emergencia.
Servicios esenciales y vida cotidiana
La alerta no suspende las atenciones médicas programadas, por lo que los pacientes deben acudir a sus citas con normalidad. No obstante, en caso de que se materialice un evento climático, los servicios podrían verse afectados temporalmente. Por ello, el Minsa insta a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales y a seguir las indicaciones de las autoridades locales. En tanto, los establecimientos de salud de Cusco, Cajamarca, Lambayeque, Lima, Ucayali y el Callao también estarán en alerta amarilla del 1 al 23 de noviembre de 2026 debido a la visita apostólica del papa León XIV, programada entre el 11 y el 17 de noviembre. Esta medida busca atender posibles emergencias derivadas de las aglomeraciones masivas.
Repercusiones y voces oficiales
«La declaratoria de alerta amarilla no implica suspender ni postergar las atenciones programadas mientras no se materialicen los eventos que motivan la alerta. Los servicios asistenciales mantienen su funcionamiento ordinario», precisó el Ministerio de Salud a través de la resolución ministerial.
La decisión del Minsa ha sido bien recibida por especialistas en gestión de riesgos, quienes destacan la importancia de la preparación anticipada. Sin embargo, algunos gremios médicos han señalado que se requiere mayor presupuesto para reforzar la infraestructura hospitalaria y garantizar la disponibilidad de medicamentos e insumos. El Minsa, por su parte, aseguró que coordinará con los gobiernos regionales para asegurar la implementación efectiva de la medida.
Panorama a futuro: próximos pasos e implementación
En las próximas semanas, la Digerd supervisará que los establecimientos de salud cumplan con las acciones de preparación. Se espera que se realicen simulacros y capacitaciones al personal. Asimismo, se monitoreará la evolución del Fenómeno El Niño para ajustar la alerta si es necesario. La visita papal también requerirá una coordinación intersectorial para garantizar la seguridad sanitaria durante los eventos multitudinarios. El Minsa reiteró su compromiso de proteger la salud de la población y mantener la continuidad de los servicios.
Claves indispensables para el ciudadano:
- La alerta amarilla estará vigente desde el 6 de octubre de 2026 hasta el 30 de junio de 2027.
- No se suspenden las atenciones médicas programadas; los servicios funcionan con normalidad.
- Para emergencias, comunicarse a la línea gratuita 113, opción 1.
- En noviembre de 2026, Cusco, Cajamarca, Lambayeque, Lima, Ucayali y Callao tendrán alerta por la visita del papa León XIV.
- Manténgase informado a través de los canales oficiales del Minsa y las direcciones regionales de salud.