La Unidad Ejecutora 118 (UE118) del Viceministerio de Gestión Pedagógica, a través del Programa para la Mejora de la Calidad y Pertinencia de los Servicios de Educación Superior Universitaria y Tecnológica (PMESUT), pone a disposición el Estudio para la formulación de acciones orientadas a reducir desigualdades y barreras de género en el acceso, permanencia y egreso en la Educación Superior Tecnológica, elaborado con el apoyo técnico de la UNESCO y financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El documento convierte la identificación de brechas de género en diez propuestas orientadas a ampliar oportunidades, fortalecer el acompañamiento estudiantil y consolidar condiciones de igualdad en los institutos de educación superior tecnológica (IEST) públicos del país.
Claves y detalles principales del anuncio
¿Qué investigó el PMESUT y cómo?
El estudio evaluó 42 IEST distribuidos en las tres regiones naturales del país. Para cada institución se revisaron los documentos de gestión —Plan Estratégico Institucional (PEI), Plan Anual de Trabajo (PAT) y Reglamento Interno (RI)— y se realizaron entrevistas a docentes, directivos, estudiantes y personal administrativo. El análisis se organizó en torno a tres dimensiones institucionales: gestión institucional, cultura organizacional y formación igualitaria, aplicadas a los tres momentos del proceso educativo: acceso, permanencia y egreso.
Una base de evidencia para orientar las mejoras
Los hallazgos muestran que ninguna de las tres regiones evaluadas ha logrado integrar el enfoque de género de forma sólida y sostenida en sus políticas y prácticas institucionales.
En el momento del acceso, los materiales de convocatoria reproducen sistemáticamente los mismos estereotipos: mujeres asociadas a carreras de salud, secretariado o administración; hombres en mecánica, agronomía o electrónica. Esto ocurre tanto con imágenes de archivo como con fotografías reales de estudiantes, lo que refleja que la composición de esas carreras sigue siendo mayoritariamente masculina o femenina. Los documentos de gestión rara vez incluyen objetivos estratégicos de equidad de género y, cuando lo hacen, no asignan recursos ni actividades concretas para alcanzarlos. No existen —más que en casos aislados— incentivos o medidas afirmativas para que mujeres ingresen a carreras dominadas históricamente por hombres.
En el momento de la permanencia, el estudio documenta la ausencia generalizada de servicios psicológicos en los institutos, infraestructura inadecuada y la doble o triple carga que enfrentan estudiantes que son madres o padres, quienes deben conciliar sus estudios con responsabilidades laborales y familiares sin políticas institucionales escritas que los amparen. Si bien se identificaron docentes comprometidos con la flexibilidad académica, estas prácticas son informales y dependen de la iniciativa individual, no de una política sostenida. El estudio también documentó que el clima institucional debilita la operatividad de los protocolos contra el hostigamiento sexual: los casos rara vez se reportan oficialmente, por temor a represalias y por la percepción generalizada de que denunciar no produce resultados.
Diez propuestas para ampliar oportunidades y fortalecer la permanencia
A partir de estos hallazgos, el estudio formula diez propuestas de política para una incorporación sólida del enfoque de género en los momentos de acceso y permanencia. Entre las más concretas figuran la elaboración de guías metodológicas para que los institutos de educación superior tecnológica (IEST) incorporen este enfoque en sus instrumentos de gestión; el diseño de cuotas temporales de admisión para mujeres en carreras con alta brecha de participación; y la creación de una Matriz de Logros en la Transversalización e Institucionalización del Enfoque de Género (MLTEG) que permita medir el avance de cada institución año a año.
El estudio propone también el lanzamiento de un Programa Nacional de Mujeres Técnicas del Futuro, que articule becas que consideren las distintas condiciones sociales y económicas de las estudiantes, orientación vocacional y alianzas con el sector productivo para ampliar el acceso femenino a carreras técnicas estratégicas. Para la permanencia, plantea fortalecer las Unidades de Bienestar y Empleabilidad (UBE) de los IEST con lineamientos, presupuesto y personal especializado, así como institucionalizar mecanismos de seguimiento académico que detecten de forma temprana el riesgo de abandono.
Para facilitar su aplicación y seguimiento, cada propuesta especifica el nivel de responsabilidad: MINEDU, Dirección Regional de Educación (DRE) o IEST.
El PMESUT y la evidencia para una formación técnica más equitativa
A través del PMESUT, la Unidad Ejecutora 118 del Viceministerio de Gestión Pedagógica del MINEDU continúa generando la evidencia técnica necesaria para que las políticas de educación superior tecnológica se traduzcan en condiciones reales de igualdad. Este estudio es parte de ese esfuerzo sostenido: identificar con precisión dónde están las brechas y ofrecer propuestas concretas, articuladas y medibles para cerrarlas.
Consulta el estudio completo: Ver estudio en el Repositorio MINEDU
Sobre el PMESUT
Recomendaciones para la ciudadanía y próximos pasos
El Programa para la Mejora de la Calidad y Pertinencia de los Servicios de Educación Superior Universitaria y Tecnológica (PMESUT) es una intervención del Ministerio de Educación que, a través de la Unidad Ejecutora 118 del Viceministerio de Gestión Pedagógica, impulsa acciones para fortalecer la calidad y pertinencia de los servicios de educación superior, mediante asistencia técnica, fortalecimiento de capacidades y mejoras de gestión en instituciones de educación superior.