El Tercer Juzgado Penal Unipersonal Especializado en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Coronel Portillo, a cargo del juez Luis Alberto Meza Espinoza, condenó a la extrabajadora del Ministerio Público, Jinna Priscila Panduro Hidalgo, como autora del delito de tráfico de influencias, en agravio del Ministerio Público.
La exservidora pública Jinna Panduro se sometió a la conclusión anticipada al aceptar los cargos imputados y expresó su conformidad con la reparación civil y la pena privativa a imponérsele.
De este modo, el juzgado le impuso 3 años y 5 meses de pena privativa de libertad suspendida por 3 años, además de 3 años y 5 meses de inhabilitación y 305 días-multa, equivalentes a S/2363.55.
Asimismo, fijó en S/4000 la reparación civil, que deberá ser pagada en 16 cuotas de S/250. La sentenciada deberá cumplir las reglas de conducta establecidas por el órgano jurisdiccional, bajo apercibimiento de revocar la suspensión de la pena en caso de incumplimiento.
Hechos
Conforme a la acusación fiscal, la investigación se originó en una carpeta fiscal por presuntos delitos de organización criminal y corrupción vinculados a una presunta organización que habría operado en el Ministerio Público del Distrito Fiscal de Ucayali. En este contexto, durante el registro del domicilio de Jinna Priscila Panduro Hidalgo se incautaron dispositivos electrónicos, cuya información fue posteriormente extraída y analizada.
En el celular de Panduro Hidalgo se encontraron conversaciones de WhatsApp con María Hayde Melo Mendoza, en las que se coordinaría el pago de dinero a cambio de favorecer con el arrendamiento de su inmueble al Ministerio Público por dos años. Según el representante del Ministerio Público, las comunicaciones harían referencia a pagos de S/3000 y S/15000, así como a la entrega inicial de S/10000.
La Fiscalía sostiene que las coordinaciones y la entrega del dinero estarían vinculadas al entonces presidente de la Junta de Fiscales Superiores de Ucayali, Luis Alberto Jara Ramírez. La identidad de la persona identificada como “María” habría sido corroborada mediante información de telefonía y registros oficiales.